Surfeando la coyuntura

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La voluntad de los tamberos de seguir a pesar de todo. Voces de ExpoLechera

Los tamberos atravesaron un 2016 signado por los precios más bajos del último lustro y por una inundación que afectó en abril a las dos principales cuencas lecheras, Santa Fe y Córdoba. Al final del año, los precios repuntaron pero en enero sobrevino otra inundación (en el medio, muchos campos padecieron una sequía) y se desató la crisis de la cooperativa Sancor. En este escenario difícil ¿qué cuentan hoy los tamberos y cómo ven el resto del año?

Gabriel Miretti es miembro de la familia de tamberos más renombrada de los últimos 6 años. Su cabaña La Luisa, en Ataliva, fue elegida 5 veces Mejor Criador y tuvieron 5 veces la Vaca del Año. Además de la cabaña, cuentan con un tambo comercial de 300 vacas en ordeño.

Padecieron las dos inundaciones. “Perdimos todas las implantaciones de alfalfa; las de enero eran la base de la reserva de todo el año. Ahora estamos comprando todo el alimento”. Y se desprendieron de 300 vacas. “En estas inclemencias se nota la falta de infraestructura y todas las carencias que tiene la producción de leche: no hay caminos, no hay drenaje y no hay un tendido de luz”, sentenció Gabriel.

“Este año lo doy por perdido. Habíamos proyectado una producción de 15.000 litros diarios y estamos en 7.000”, graficó. Aunque no vendían a Sancor, la crisis lo afectó. “Las otras empresas se aprovechan de la situación y no pagan lo que tiene que pagar”.

El plan por ahora es mantener lo mejor posible el estado corporal de las vacas y recuperar los niveles de preñez. “Vamos a mantenernos porque va a aumentar el precio de la leche”.

Teodoro Mulder es propietario de la cabaña El Solaz, de Brandsen, y uno de los referentes de la raza Holando. El problema que ve es que las industrias grandes no están pagando buenos precios. El valor promedio que están recibiendo los tamberos es de 5,07 pesos el litro (sin IVA) con costos de entre $4,75 y $4,90.

Para Mulder el problema de la continuidad en la producción es la situación financiera: “el tambero que tiene deuda no está bien; el que no tiene, sea chico o grande, la va llevando”.

“Hoy la única expectativa es la baja del gasoil y que los precios de los insumos se queden ahí. Nosotros necesitamos 30, 40 centavos más como mínimo para estar tranquilos y hacer una inversión, porque en 2016 se desmejoró mucho la estructura del tambo”.

Luciano Cavallero maneja la firma Barberis y Cavallero S.A que administra la cabaña Beatriz y 4 tambos comerciales en Colonia Aldao, dentro de una explotación mixta. La inundación de abril 2016 afectó el 80% de sus campos. “Producimos alfalfa y expeller de soja pero se perdió todo. Estamos comprando todo el alimento. Últimamente no hicimos los costos para no asustarnos”.

“Uno viene bregando por todo lo que tiene en marcha. Creemos que si desarmamos el tambo, no lo volvemos a armar. El tema es hasta cuándo seguimos”. Luciano es tambero de tercera generación y está preparando a la cuarta con su hijo de 15 años. La continuidad la ve más del lado de “que el clima acompañe” que de esperar una mejora en el precio.

Desde el 1 de marzo dejaron de venderle a Sancor para negociar con Saputo, otra láctea de Sunchales. La última relación con la cooperativa fue el pago por la remisión de febrero: en 10 cuotas a cobrar a partir de mayo.

Alejandro Dailoff es socio en la cabaña familiar San José de Poblet, que a su vez administra la cabaña Lorentor, ambos a 35 kilómetros de La Plata. “Aunque el año arrancó complicado, el tambo anda bien: el precio de la leche va a mejorando”, sostuvo.

Con un manejo pastoril y sin problemas de inundaciones, Alejandro confió en que los precios “van a ir subiendo” aunque lamentó que sea como consecuencia del drama de otras cuencas lecheras.

Expolechera 2017 arrancó este miércoles en el predio ferial La Rural, en Buenos Aires, con exposición, jura y remates de reproductores de la raza Holando y Jersey, maquinaria agrícola y charlas y capacitaciones a cargo de especialistas.

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