La sequía complicó la situación de la ganadería entrerriana

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El escenario climático impuesto por la corriente de La Niña, que ya hace sentir sus efectos se refleja en el déficit hídrico que desde hace varios meses enfrente Entre Ríos por la ausencia de precipitaciones de escasas precipitaciones que originó la sequía de los últimos meses, que a su vez genera “grandes complicaciones y pérdidas económicas” en el sector ganadero, consignó un informe de la Bolsa de Cereales de esa provincia.

La cría está en una situación “de gran fragilidad”, afirmó ese organismo, y consideró que el 2020 es el año con “mayor uso” del destete precoz de la última década, ya que se busca que las vacas puedan quedar preñadas, consignó un informe publicado por la Bolsa de Cereales de Entre Ríos.

Muchas empresas de Entre Ríos comenzaron a realizar el destete precoz, e incluso lo implementarán algunas que no lo tenían dentro de su planificación productiva.

A través de su sistema de información (Siber), la entidad bursátil consignó que registraron casos de vacas caídas y animales empantanados en las aguadas.

Asimismo, al secarse las fuentes de agua naturales como arroyos y lagunas, comienzan a colapsar las aguadas artificiales.

El relevamiento de la Bolsa determinó la presencia de una “gran debilidad” en las vacas que parieron y, que   “no cuentan con fuerzas suficientes para volver a levantarse”, luego de partos “muy lentos”.

En tanto, el rodeo de cría cuenta con entre 50 y 100 kilos menos de lo normal a esta altura del ciclo, por lo que las vacas no podrán quedar preñadas o bien se atrasará la entrada del celo.

La Bolsa entrerriana advirtió, además, de un posible aumento de la mortandad de terneros y una reducción en su peso, ya que las pasturas de los campos naturales y montes presentan una tasa de crecimiento “muy baja o nula”.

También el escenario de la recría es muy similar, donde existen lotes de festuca pastoreados hace 10 días que no volvieron a rebrotar.

Por otra parte, el costo del maíz para ganado es “muy elevado como para encerrar los animales y engordarlos”, y los ganaderos lo están vendiendo como invernada con pesos de 280 a 330 kilogramos.

El ente comercializador, informó por último que existe una “gran expectativa” por saber si las lluvias serán suficientes para cubrir “en forma adecuada” el consumo de maíz y sorgo. (fuente Noticias AgroPecuarias)

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